Author: Félix González Sáenz

¿Se ha Democratizado el Sistema Multilateral de Comercio? Segunda Parte


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Índice de Herfindahl-Hirschman Geográfico (IHHG)

  1. Definición y conceptos generales

Otro indicador ampliamente usado por los economistas y estadísticos para medir concentración económica de un mercado es el índice de Herfindahl-Hirschman (IHH). El IHH se define como la suma del cuadrado de las participaciones de mercado de todos los participantes (firmas/empresas) en el mercado en cuestión. En términos matemáticos:

Formula IHHG

Donde Xi es la participación de mercado de la empresa i y n es el número total de empresas en la industria. El IHH puede tomar valores de 1 a 1/n (o alternativamente 10,000 a 10,000/n), el primer caso se presenta cuando existe un solo participante en el mercado (monopolio), en la medida en que el número de participantes aumenta y su distribución porcentual de cuotas de mercado se reduce, el IHH tiende a disminuir y se mejoran las condiciones de competencia en dicho mercado (se reduce el poder de mercado).

En el contexto de inclusión/democratización del SMC, se tomará al concepto “mercado” como las exportaciones mundiales anuales y las “firmas” serán cada una de los países, economías y/o territorios comerciales en el mundo. Por esa razón, la interpretación original del IHH se modifica a un contexto geográfico y su valor, a través del tiempo, indicaría la evolución de las condiciones de inclusión/democratización dentro del SMC.

La Gráfica 2 muestra la concentración o desconcentración de las exportaciones mundiales, de acuerdo con la evolución del IHHG; asimismo, nos permite medir cuantitativamente el grado de inserción/democratización existente en el SMC. Para fines explicativos, el comportamiento del IHHG se ha dividido en 6 etapas.

GRÁFICA 2

IHHG exportaciones mundiales

Descripción y comentarios sobre las 6 etapas de inclusión/democratización en el marco del IHHG:

  1. El IHHG ha fluctuando de un máximo de 716 en los albores del GATT (1948) reflejando una estructura muy concentrada de las exportaciones después de la Segunda Guerra Mundial (SGM)[1] y un mínimo de 374 en 2008, previo a la Gran Recesión.
  2. La Etapa I (1948-1959) se caracterizó por una caída de 32.4% del IHHG (la mayor del índice en este análisis de etapas) y la inclusión de economías afectadas significativamente por la SGM, guiadas por el ascenso de Alemania Occidental que recuperó el estatus de exportador líder dentro del SMC y en una década pasó del lugar 16º en 1948 a 3º en 1959. En esta etapa se negociaron 3 rondas que consistieron básicamente en reducciones arancelarias.
  3. La Etapa II (1959-1970) consistió en la consolidación exportadora de Alemania y el ascenso de Japón como líder exportador mundial, el cual pasó del lugar 44º en 1948 al 3º en 1970. Sin embargo, como se puede apreciar, en términos del IHHG, se presenta una ligera concentración (9.7%), explicada por una estructura exportadora mundial bipolar ideológica, liderada por los países capitalistas desarrollados y en menor medida por el bloque socialista conformando su propio club exportador paralelo y el repliegue de los países en desarrollo como exportadores relevantes. Cabe mencionar que durante esta etapa se negociaron 2 rondas que consistieron en reducciones arancelarias y medidas antidumping. Sin embargo, no se aprecia una mejoría importante en la inclusión/democratización, medida a través del IHHG o el índice de concentración analizado en la Primera Parte de esta nota.
  4. La Etapa III (1970-1980/82) está fuertemente marcada por los Choques Petroleros de 1973 y 1979 y la consolidación exportadora de Japón, el abrupto aumento del precio del petróleo provocó cambios muy importantes en las participaciones de las exportaciones mundiales de los miembros de la OPEP, de un promedio histórico de 5.2% del total, durante el periodo 1948 a 1973, hasta 11.1 % (1974-1982) (Ver Gráfica 3). Estos episodios de crisis se reflejaron en una caída del IHHG de 17.4%, producto del ascenso de los miembros de la OPEP dentro del núcleo del mercado exportador relevante. Sin embargo, en términos de inclusión para el resto de los países no petroleros y en desarrollo, esta etapa es netamente excluyente. Adicionalmente, se negoció la Ronda de Tokio sobre aranceles, medidas no arancelarias y acuerdos relativos al marco jurídico. No obstante, se considera que la Ronda de Tokio “tuvo éxitos y fracasos. No logró resolver los problemas fundamentales que afectaban al comercio de productos agropecuarios ni tampoco llegó a poner en pie un acuerdo modificado sobre “salvaguardias” (medidas de urgencia contra las importaciones). En cambio, de las negociaciones surgieron una serie de acuerdos sobre obstáculos no arancelarios, que en algunos casos interpretaban normas del GATT ya existentes y en otros abrían caminos enteramente nuevos. En la mayoría de los casos, sólo un número relativamente reducido de los miembros del GATT (principalmente países industrializados) se adhirieron a esos acuerdos. Como no fueron aceptados por la totalidad de los miembros del GATT, a menudo se les daba informalmente el nombre de “códigos”[2].
  5. La Etapa IV (1980/82-1991) marca el retorno de la concentración en las exportaciones mundiales, tal como lo refleja el aumento en el IHHG a los niveles previos al auge petrolero mundial. La democratización/inclusión alcanza los peores estándares registrados, aunque mejores que los primeros años del GATT, dado que la distribución de las participaciones de las economías que conforman el SMC no era tan desigual como en 1948-1949. Se inicia la negociación de la Ronda Uruguay, ante un mundo donde la polaridad ideológica estaba por finalizar y las Cadenas Globales de Valor ya se expandían en economías donde se empezaban a implementar medidas de liberalización comercial y reformas económicas que fomentaban el libre mercado.
  6. La Etapa V (1991-2008) ha sido la de mayor inclusión mundial como lo refleja los niveles más bajos registrados en el IHHG y su tendencia descendente por 17 años. El IHHG cayó 30.1%, la segunda mayor caída después de la Etapa I; pese a lo anterior, la estructura exportadora ha sido menos desigual dentro del núcleo y la inclusión de economías periféricas más efectiva que cualquiera etapa anterior. Se alcanza el mínimo nivel del índice en 2008 (374).
  7. La Etapa VI (2008-actualidad) se presentan incrementos en el IHHG (11.9% hasta 2014) que aunque aún sigue en niveles bajos comparativamente, la tendencia parece que continuará en ascenso a razón de que: 1) la participación de China en las exportaciones mundiales no muestra aún un nivel de equilibrio, 2) magros resultados en la Ronda de Desarrollo de Doha y 3) la estrategia geopolítica de EE.UU. y la UE para implementar mecanismos alternativos al multilateralismo (por ejemplo, TPP, TTIP y multiplicación de TLCs con economías afines). Todo lo anterior no abona a que se produzca una mayor inclusión y sí una mayor concentración similar a la Etapa IV.

GRÁFICA 3

Part. % lideres selectos

[1] En ese año, Estados Unidos y el Reino Unido concentraban cerca de 33% del total exportado en el mundo.

[2] OMC, recuperado el 13 de noviembre de 2015, URL: https://www.wto.org/spanish/thewto_s/whatis_s/tif_s/fact4_s.htm

 

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¿Se ha Democratizado el Sistema Multilateral de Comercio? Primera Parte


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Han pasado 20 años desde la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) el 1º de enero de 1995 y cerca de 7 décadas del establecimiento del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), el 1º de enero de 1948. En ese largo periodo, el comercio mundial se ha expandido a una tasa de crecimiento promedio anual de 9.1%, 161 miembros han aceptado adherirse a las reglas negociadas dentro del Sistema Multilateral de Comercio (SMC), mientras que otros 23 países observadores, se encuentran en diferentes etapas del proceso de adhesión a la OMC.[1]

Del 15 al 18 de diciembre de 2015, se llevará a cabo en Nairobi, Kenia; la 10º Conferencia Ministerial de la OMC. Luego de 14 años del inicio de la Ronda de Desarrollo de Doha en noviembre de 2001, las expectativas para una conclusión exitosa y profunda en todos los temas involucrados inicialmente se han ido reduciendo y ahora se limita a lograr avanzar en algunos temas puntuales.

Los principios básicos del SMC, plasmados en los acuerdos de la OMC, son:

  • No discriminación
  • Liberalización de manera gradual, mediante negociaciones
  • Previsibilidad
  • Fomento a una competencia leal
  • Promoción del desarrollo y la reforma económica.

En esta breve nota, trataremos algunos aspectos del último principio, en particular, se tratará de analizar si el SMC ha sido incluyente con todos los participantes que lo conforman (países, economías y territorios comerciales), mediante un punto de vista cuantitativo y utilizando algunos indicadores estadísticos simples de concentración en la variable exportaciones mundiales a lo largo de casi 70 años de información estadística disponible en la OMC.

  • Índice o Grado de Concentración

Primeramente, utilizaremos el indicador llamado Índice o Grado de Concentración de la variable exportación mundial de 1948 a 2014, distribuida para todos los participantes en el SMC a lo largo de ese lapso de tiempo. Para este ejercicio, utilizaremos una definición ad hoc de concentración y la llamaremos el mercado relevante de las exportaciones, a saber, número de países, economías y/o territorios comerciales que reportan información de exportaciones a la OMC y que han concentrado el 95% de dicha variable en el periodo de análisis. Este indicador nos proporcionará una idea de la democratización o inclusión de los participantes en el mercado relevante.

La gráfica 1 ilustra la trayectoria histórica en la participación del 95% de las exportaciones mundiales y nos arroja el número de participantes en este “mercado relevante”. Para fines ilustrativos y explicativos de inclusión/democratización, se ha caracterizado la historia de esta variable en 5 fases evolutivas.

GRÁFICA 1

Grado de Concentracion de las Exportaciones Mundiales 1

Algunos hechos estilizados sobre inclusión/democratización:

  1. La participación en el “mercado relevante” ha fluctuando de un mínimo de 45 economías, en 1991, hasta un máximo de 63 en 1953-1954 de un total de participantes de entre 145 (en 1949) a 204 (en el periodo 2011-2014).
  2. La fase A que comprendió la creación y consolidación del GATT de 1948 a 1963 se caracterizó por su mayor inclusión en el número de participantes en el mercado relevante (promedio 60), pero existió una amplia concentración en la distribución del mercado relevante (ver segunda parte).
  3. La fase B que consistió en la maduración institucional del GATT (de 1963 a 1982) marca una tendencia de concentración en la variable y la salida de al menos 6 participantes del mercado relevante hacia lo que llamaremos conceptualmente la Periferia Exportadora (o área de exclusión).
  4. La fase C marca la etapa de mayor exclusión al mercado relevante de las exportaciones mundiales (o en términos eufemísticos la menor inclusión registrada) y al menos 10 economías salen del mismo hacia la Periferia y se alcanza el mínimo de inclusión en las exportaciones en 1991 (aproximadamente 45 economías). De este hecho, surge otro concepto que se utilizará posteriormente, el Núcleo de la variable en términos de inclusión. Entenderemos por núcleo, el número de participantes que siempre o la mayoría de las veces han estado en el índice de concentración dentro del mercado relevante ad hoc del 95% del total.
  5. La fase D está marcada por varios eventos que han favorecido la inclusión en el mercado exportador mundial: la conclusión exitosa de la Ronda Uruguay y la subsecuente creación de la OMC, la consolidación de las Cadenas Globales de Valor y la inserción de economías de la Periferia hacia el mercado relevante. Esta fase revirtió las tendencias de exclusión que se mantuvieron por cerca de 4 décadas y la inclusión más importante de economías de la Periferia que se haya registrado en la historia contemporánea de las exportaciones mundiales y al menos 13 economías se agregaron al mercado relevante.
  6. La fase E está marcada por la incertidumbre y las divisiones sobre el futuro de la OMC por parte de sus miembros. El desarrollo reciente en el índice de concentración parece indicarnos que el impasse político y los problemas heredados por la Gran Recesión han empezado a cobrar factura en términos de inclusión y se corre el riesgo de que la tendencia virtuosa de inclusión iniciada en 1991 vuelva a tomar una ruta no deseada.

Conclusión: Es claro que la OMC sigue siendo considerada como una institución relevante, abierta e incluyente, lo cual se refleja en el cada vez mayor número de miembros que se han adherido a la misma; como bien lo señala su Director General Roberto Acevêdo; “Hasta ahora, la OMC ha estado a la altura de esas expectativas. Desde 1995 se han adherido a ella 33 nuevos Miembros, entre los que se cuentan gigantes como China y Rusia. Esto significa que casi todas las economías del mundo ahora forman parte de un único sistema de comercio”[2]. A pesar de las declaraciones políticas, se puede apreciar en el primer indicador de concentración que un mayor número de miembros en la OMC o GATT no ha implicado necesariamente una mayor inclusión en el mercado relevante de las exportaciones mundiales por parte de las economías de la Periferia. Sin embargo, la OMC ha sido el mecanismo y andamiaje institucionales más pertinente y eficaz para permitir que la Periferia sea incluida dentro del mercado relevante.

[1] Al 26 de abril de 2015.

 URL: https://www.wto.org/spanish/thewto_s/whatis_s/tif_s/org6_s.htm, recuperado el 12 de noviembre de 2015.

En la 10º Conferencia Ministerial, se pondrá a consideración el Paquete de Adhesión de Liberia y Afganistán a la OMC para que los Ministros adopten una decisión formal al respecto. Recuperado el 12 de noviembre de 2015:

URL: https://www.wto.org/spanish/news_s/news15_s/acc_lbr_06oct15_s.htm y

https://www.wto.org/spanish/news_s/news15_s/acc_afg_11nov15_s.htm

[2] La OMC cumple 20 años. Desafíos y logros (2015). Pp. 4 Recuperado el 12 de noviembre de 2015.

URL: https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/wto_at_twenty_s.pdf

Evolución de las Expectativas del Sector Privado de la Balanza Comercial y Proyección 2015


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  • En la medida que el déficit petrolero se ha ido consolidando a lo largo de 2015 (de superávit durante más de 22 años, a un déficit que asciende a 6,948 millones de dólares (MDD) en el acumulado hasta septiembre 2015), las expectativas del sector privado sobre el saldo comercial total se han tornado cada vez más pesimistas (Ver Gráfica 1). De diciembre de 2014 a octubre de 2015, la expectativa del déficit comercial para 2015 se ha incrementado 72.4%, pasando de 5,968 a 10,286 MDD. Asimismo, el déficit comercial proyectado para 2016 ha seguido la misma ruta aumentando 31.5%.

Gráfica 1

Expectativas Balanza comercial octubre 2015 BANXICO

  • Los datos disponibles a septiembre de 2015 indican que el déficit comercial asciende a 10,521 MDD; utilizando una estimación preliminar conservadora, éste podría ascender hasta 12,225 MDD en el acumulado 2015 lo que lo colocaría como el más alto desde 2008 y 2007 (de hecho esta característica ya se ha garantizado con el déficit registrado hasta septiembre de 2015). (Ver Gráfica 2)

Gráfica 2

Saldo Historico BC 2015 proy

  • ¿Es preocupante esta dinámica deficitaria? Si y no, dependiendo de las ponderaciones a los siguientes factores:

Pros y Contras Balanza Comercial

Estimación y Comparación de los Costos Socioeconómicos de Varios Episodios de Crisis


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En el referéndum de ayer (5/07/2015), el 61 por ciento de los griegos votó en contra de las propuestas de austeridad de los acreedores internacionales para que el país heleno salga de su crisis, lo que podría conducir a su salida del euro. Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia, dijo que su gobierno está listo para regresar a la mesa de negociaciones con la UE, el FMI y el BCE en donde planteará una reforma económica, la normalización del sistema bancario y reiterará que Atenas requiere una reestructuración de su deuda, de 316 mil millones de eurosEL FINANCIERO 6 de julio de 2015.

PIB per capita griego

Antecedentes y Planteamientos Iniciales:

  • Como cualquier otra crisis económica, la crisis griega ha implicado fuertes costos socioeconómicos a la población. Una variable utilizada ampliamente por los economistas para tratar de cuantificar el sacrificio social de las crisis es la evolución del PIB per cápita de su nivel previo a la crisis hasta su eventual recuperación luego del ajuste que experimentan las economías. El motivo de seleccionar dicha variable como una aproximación del costo socioeconómico de una crisis es la facilidad de su elaboración e interpretación. Sin embargo, un problema de esta variable es que no mide los costos redistributivos de las crisis (quién gana y pierde en las crisis).
  • Para este análisis (obviando totalmente el concepto de redistribución), utilizaremos el PIB per cápita en dólares corrientes y su pronóstico elaborado por el FMI como aproximación de los costos socioeconómicos de diferentes crisis.
  • Previo a la crisis de 2009, Grecia había experimentado 3 reducciones temporales en su PIB per cápita, a saber, 1980-1985, 1992-1993 y 1999-2000. La crisis más profunda y prolongada fue la de 1980-1985, con una caída de 18.3% de 1980 (cima o máximo local) a 1985 (sima o fondo). La duración de esta contracción en el PIB per cápita fue de 7 años (De inicio (1980) a recuperación del nivel cima (1987)).
  • La profundidad y duración de la crisis actual es inédita desde el punto de vista de las experiencias anteriores de Grecia. La cima se alcanzó en 2008 con un PIB per cápita en dólares corrientes de 31,863; 6 años después, en 2014 (último dato observado), el PIB per cápita se ubica en 21,653 dólares, una caída de 32% y similar al nivel de 2004.
  • A pesar de este sacrificio socioeconómico, las expectativas de mejoría no se vislumbran en el corto o mediano plazo. Utilizando los pronósticos de abril 2015 del FMI, observamos que el fondo/sima estimado era 2015 y la recuperación parcial del PIB per cápita seguiría los próximos años, pero la recuperación total hasta alcanzar el nivel de 2008 no se prevé en el mediano plazo.
  • Esta estimación fue previa a la crisis actual, por lo cual, estos pronósticos del FMI ya son obsoletos dado que las condiciones económicas y políticas están cambiando cada hora (literalmente).

Todo esto nos lleva a más preguntas: ¿Ha sido la crisis griega más profunda y prolongada (duración) que las otras recientes: México (1995), Brasil (1999), Argentina (2001)? ¿El costo socioeconómico, medido a través de la caída del PIB per cápita, es superior a otras crisis? ¿En que se parece y difiere la actual crisis griega a las experimentadas por países latinoamericanos?

  • Cuatro Historias de Crisis Socioeconómicas: México, Brasil, Argentina y Grecia

En esta parte de la nota, trataremos de hacer un análisis económico comparativo entre 4 severos ajustes en la variable PIB per cápita en dólares corrientes (proxy del costo socioeconómico), productos de sendas crisis económico-financieras. Hemos elegido 4 episodios que resultan cercanos a nuestra experiencia y la gráfica infra será la herramienta básica para describir las características principales de las 4 crisis en cuestión, mostrar similitudes y diferencias y buscar cuantificar los costos socioeconómicos.

DEFINICIONES:

  • Inicio de la crisis: Nivel máximo local histórico previo a la caída del PIB per cápita en dólares corrientes (AÑO CERO).
  • Profundidad de la crisis: Caída porcentual máxima en el PIB per cápita versus el nivel de inicio de la crisis (sima-fondo).
  • Prolongación o Duración de la crisis: Número de años que se requieren para recobrar el nivel del PIB per cápita en dólares corrientes de inicio de la crisis.
  • Virulencia o rapidez de la crisis: Número de años en que se alcanza la máxima profundidad de la crisis, es decir, el fondo-sima. (Una métrica mejor sería en meses o trimestres, pero como la serie utilizada es anual, tendremos que conformarnos con ese sub-óptimo)
  • Punto de inflexión de la crisis: Año en el cual se alcanza el fondo de la crisis y empieza a recuperarse parcialmente el nivel del PIB per cápita en dólares corrientes.
  • Costo Socioeconómico de la Crisis: Área bajo la curva de ajuste del PIB per cápita en dólares corrientes desde el inicio de la crisis hasta su recuperación total.

4 crisis economicas

  1. Año cero de las 4 crisis: México 1994, Brasil 1997, Argentina 1998 y Grecia 2008. Cabe la pena hacer notar que con esta forma de medición el inicio de la crisis socioeconómica no coincide plenamente con la crisis económica ya desatada en toda su extensión. En los casos de Brasil y Argentina, el PIB per cápita empezó a mostrar un ligero ajuste previo al estallido sin control.
  2. Como se aprecia en la gráfica, el efecto Tequila ha sido el más virulento de estos 4 episodios (no por nada se le llamó la primera Crisis del Siglo XXI), en un año el PIB per cápita cayó 35.8% (se alcanzó la máxima profundidad-fondo-sima también), es decir, la caída máximo local que presenta Grecia hasta 2014 (-32.0%). A pesar de esa reacción tipo ébola, la recuperación tan rápida de México es atípica dentro de estos 4 episodios. Se ha mencionado varios factores para ese ajuste tipo “snap-back”, dos de ellos son el TLCAN y el apoyo financiero expedito del Gobierno del Presidente Clinton.
  3. Profundidad-fondo-sima: México 1995 (-35.8%); Brasil 2003 (-47.1%) y Argentina 2002 (-68.6%). En el caso de Grecia, la historia aún se está escribiendo, pero podemos decir que no se ha tocado fondo y no se vislumbra ningún punto de inflexión económico (pero quizá si político) y que si los griegos piensan que han alcanzado una caída excesiva en sus estándares de vida (de nuevo medido como una contracción en el PIB per cápita), la experiencia latinoamericana les puede decir que no han pagado suficiente y lo peor está por venir. En esta característica comparativa de las crisis, a los ciudadanos argentinos les tocó vivir la peor parte y la virulencia ya fuera de la camisa de fuerza de la Ley de Convertibilidad (2001) fue bestial, pero, de nuevo, la recuperación se produjo rápidamente. Sin embargo, hay que recordar la sabia advertencia del Sr. Cavallo (ver nota del 1 de julio de 2015).
  4. Hablemos de DURACIÓN, una vez más, la crisis mexicana es atípica dentro de estos episodios traumatizantes. Ya para 1999 (5 años), el nivel de PIB per cápita en dólares corrientes era 2.6% superior al de 1994. No obstante, es claro que los costos de una crisis como éstas no se miden solamente por el número de años sumidos en recesión social y aún más obvio, el hecho de recuperar el nivel del PIB per cápita previo a la crisis no logra resarcir los efectos perniciosos en desigualdad del ingreso y profundos problemas sociales gestados durante la crisis (es decir, lo que se mencionó anteriormente sobre los costos redistributivos de las crisis). La duración de la crisis brasileña fue un poco menor a 9 años y la argentina de 10 años.
  5. Aquí lo que podemos decir sin ninguna duda es que aunque la crisis griega no ha sido lo suficientemente profunda al compararla con las latinoamericanas (análisis parcial a 2014); en términos de duración, las alarmas suenan y muy fuerte, y todo parece indicar que la duración de dicha crisis será muy superior a 12 años y esto es una implicación directa de los pronósticos de abril 2015 del FMI, lo cual no es algo deseable ni tolerable para el bienestar social de ningún pueblo.
  • Estimación del Costo socioeconómico de una Crisis

El objetivo de esta última parte del ejercicio es buscar algún indicador cuantitativo del costo socioeconómico que estas crisis ocasionan a la población de los países afectados. La propuesta tomada aquí es calcular el área bajo la curva durante la duración de cada crisis y evaluar el tamaño de dichas áreas año por año. Es decir, la desviación que se produjo en el PIB per cápita en dólares corrientes con respecto al nivel de inicio de la crisis (año cero). En otras palabras, cuanto tendríamos que compensar para que los ciudadanos tuvieran el mismo nivel de bienestar que el original (medido por el nivel del PIB per cápita del año cero). El costo de la crisis en este enfoque NO tiene unidades es un número puro, pero el tamaño indica el sacrificio de dicha crisis. A mayor valor absoluto, el área geométrica de la curva en cuestión es mayor y por lo tanto el costo socioeconómico.

costos socioeconomicos 4 crisis

Resultados tentativos:

  • La crisis mexicana resulta ser la más gravosa para sus habitantes durante los primeros dos años de la misma, comparado con las otras tres. Esto va en línea con el concepto de VIRULENCIA que se comentó en la segunda parte de la nota. Sin embargo, también es correcto (según esta forma imprecisa de medición) decir que fue la “menos” costosa de las tres y la de menor duración (costo: 84.7, duración: 5 años).
  • La crisis griega hasta el último año observado (2014) resulta más gravosa para su población que la mexicana (casi 40% mayor), pero aún está muy lejos de los costos de la argentina y brasileña, pues representa menos de la mitad de los “sacrificios” vividos por los ciudadanos argentinos y brasileños.
  • La crisis argentina ha sido la más gravosa, hasta estos momentos, que cualquiera de las comentadas aquí. Sin embargo, la crisis griega no ha tenido aún un punto de inflexión claro; utilizando de nuevo la estimación del FMI de abril 2015, encontraríamos que los costos estimados de la crisis griega SI serán superiores a cualquiera de las crisis latinoamericanas y su duración será mayor (más de 12 años). Esto sólo confirma lo que la TROIKA y muchos analistas económicos han mencionado: la economía griega no tiene la capacidad y flexibilidad productivas ni la competitividad para hacer frente a una crisis de esta naturaleza y las soluciones no son fáciles ni mucho menos baratas para la población y el gobierno griego.